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El Día de los Muertos en México: una celebración ancestral

El Día de los Muertos en México: una celebración ancestral

El Día de los Muertos en México: una celebración ancestral

México es un país lleno de tradiciones y una de las más importantes es el Día de los Muertos, una festividad que se lleva a cabo cada año el 1 y 2 de noviembre. Esta celebración, que tiene raíces prehispánicas, se ha convertido en uno de los íconos de la cultura mexicana y ha sido reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2008. En este artículo, profundizaremos en la historia, los rituales y las formas en que se celebra el Día de los Muertos en México.

Antecedentes históricos del Día de los Muertos en México

El Día de los Muertos tiene una larga tradición en México que se remonta a la época prehispánica, cuando las culturas mesoamericanas como los aztecas y los mayas celebraban a sus difuntos. Para ellos, la muerte no era el final de la vida, sino una transición a otra dimensión. Creían que los muertos volvían a la tierra para visitar a sus familiares y recibir ofrendas. Los aztecas creían que los muertos pasaban por un largo viaje hasta llegar al Mictlán, el reino de los muertos, donde esperaban a ser juzgados por el dios Mictlantecuhtli. Para ayudarlos en ese largo camino, sus familiares les ofrecían alimentos, bebidas y objetos personales. De esta forma, los lazos entre los vivos y los muertos se mantenían intactos.

La llegada de los españoles al territorio mexicano a partir de 1521 trajo consigo una serie de cambios culturales y religiosos. En el intento de imponer el cristianismo, los conquistadores vieron esta celebración como un culto idolátrico y la consideraron un acto "diabólico". Sin embargo, los nativos no dejaron de practicarla y con el tiempo se realizaron algunos ajustes en la forma en que se celebraba. La celebración del Día de los Muertos se fusionó con las fechas católicas del Día de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos, que se llevaban a cabo el 1 y 2 de noviembre, respectivamente.

La forma en que se celebra el Día de los Muertos en México

Hoy en día, el Día de los Muertos es una festividad que se celebra en todo México y es una de las más importantes del calendario. Durante las semanas previas, se pueden ver las calles y los hogares decorados con ofrendas, flores y colores que le dan un ambiente de fiesta.

Las ofrendas son el elemento principal de la celebración del Día de los Muertos. Se suelen montar en las casas y en los cementerios, y están compuestas por diversos elementos que atraen y honran a los muertos que regresan. En ellas, se colocan fotos de los difuntos, comidas y bebidas que les gustaban en vida, velas, incienso, objetos cotidianos que utilizaban, y flores especialmente el cempazúchitl, una flor naranja que simboliza el sol, y el terciopelo morado que representa el dolor. Todos estos elementos se colocan en una mesa cubierta con una gran tela alegórica, con un mantel de papel picado en los bordes.

Otro elemento importante son las calaveras de azúcar y chocolate, que son un símbolo de la muerte. Se suelen decorar y regalar a los amigos y familiares como un signo de buenos deseos. También se pueden comprar esqueletos de papel maché y otros adornos relacionados con la celebración.

El papel de las calaveritas literarias es otro elemento que se ha vuelto muy popular. Se trata de pequeños poemas humorísticos que se crean específicamente para la ocasión y que se reparten entre amigos y familiares. En estos poemas, se suelen hacer sátiras de situaciones cotidianas y se insertan las nombres de las personas a las que van dirigidos.

Otro aspecto que se vive con mucha emoción es la elaboración del "pan de muerto". Este panecillo dulce, que se parece a un bollo, está decorado con huesos de azúcar y es consumido por los vivos en memoria de los muertos.

El desfile del Día de los Muertos en la Ciudad de México es uno de los más esperados. Desde hace algunos años, este desfile ha tomado mucha relevancia gracias a su inclusión en la película de James Bond 'Spectre' y se ha vuelto una atracción turística importante para la ciudad. A lo largo del trayecto, diversas agrupaciones y organizaciones desfilan con disfraces y elementos alusivos a la festividad. Al final del desfile, se hace una guardianía especial en honor a las víctimas de los sismos que sacudieron a México.

El Día de los Muertos en diferentes regiones de México

El Día de los Muertos es una festividad que aunque se celebra en todo el país, cada región tiene sus propias formas de festejarla. A continuación, te presentamos algunas peculiaridades regionales:

En Michoacán, la celebración alcanza su máximo esplendor. En Pátzcuaro, se celebra una procesión nocturna en la que los habitantes llevan velas y antorchas para atraer las almas de sus difuntos.

En Oaxaca, la celebración se lleva a cabo en los mercados, donde se venden ofrendas, esqueletos y calaveras hechas de cerámica. También se celebra la Noche de los Rábanos, en la que los artistas tallan figuras de rábanos de gran tamaño.

En San Andrés Mixquic, en el Distrito Federal, se lleva a cabo el Festival de las Ánimas, una tradición que data de la época prehispánica en la que se recrea el momento en que los muertos regresan a casa.

En Janitzio, en el estado de Michoacán, los habitantes hacen una procesión en lanchas en la que llevan ofrendas y se hacen rezos en el panteón.

En Xcaret, Quintana Roo, se celebra el Festival de Tradiciones de Vida y Muerte, una celebración que incluye espectáculos y exposiciones que tratan sobre los espíritus de los muertos.

Conclusión

El Día de los Muertos es una de las festividades más importantes de México y es motivo de orgullo para sus habitantes. Es una fiesta alegre y colorida que reúne a las familias y mantiene los lazos entre los vivos y los muertos. Además, es un ejemplo de cómo las tradiciones prehispánicas se mezclaron con los ritos catolicos y dieron lugar a una de las expresiones culturales más importantes de nuestro país. Vivirla es disfrutar de un espectáculo visual, culinario y emocional que se queda impreso en el corazón de los espectadores.